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Consultoría en Adicciones

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El ámbito familiar en la vida de una persona

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Correcciones oportunas para evitar adicciones en los hijos. 

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Alcoholismo

Sindrome de abstinencia alcoholica, etapas y manifestaciones clínicas

Fases del alcoholismo según Jellinek

Adicción al juego y a otros objetos adictivos 

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Clinica de las adicciones

Abordar la clínica de las adicciones requiere el concurso de varios profesionales especialistas en la problemática humana en su dimensión individual y relacional, con un profundo conocimiento del movimiento de lo ideal plasmado en los aspectos jurídico políticos como en lo real de los aspectos sociales e individuales que el ser humano, como unidad básica de toda sociedad, despliega en esa otra categoría llamada "persona" la cual es producto de la socialización y la modulación de sus pulsiones individuales que juega en el mundo de las imágenes su real capacidad de ser. 

Un centro de consulta que se abre a la población para evacuar sus inquietudes, temores o demandas de ayuda para la solución de un problema relacionado a las adicciones y uso indebido de drogas, es el "recibidor" o centro receptor de una demanda que proviene no solo de la voz social encarnada en los individuos que componen una familia generalmente, sino también la voz del sujeto deseante que no puede hacer frente al uso indebido de drogas para su corrección oportuna por carecer de información o de herramientas ante este problema que una vez instalado se convierte en una patología. 

Por lo general quien consume drogas es el que tiene el "saber", es decir que él o ella "sabe" lo que está haciendo, por lo que es difícil intentar que cambie su posición subjetiva frente a ese problema. Cuando uno habla con un/a adicto/a, se encuentra con respuestas como "vos qué sabes si nunca consumiste", o "qué sabes vos de mis problemas", etc, esto nos indica claramente que se han apropiado de un saber que les permite justificar sus conductas y acciones en torno a las sustancias que consumen excluyendo a otros que consideran ajenos y no poseedores de "saber". En algunas ocasiones la demanda puede provenir del adicto, pero en la mayoría de los casos son sus familiares o parejas quienes buscan información y piden ayuda para solucionar ese problema que afecta todos los ordenes de la vida; y por todos los ordenes de la vida entiendo no solo los aspectos sociales sino también los aspectos individuales que afectan al sujeto cognoscente, al sujeto deseante y al sujeto productor, tres aspectos subjetivos que remiten a una misma categoría del ser, a la vez que se involucran los aspectos jurídico-políticos de los afectados en torno a un problema de consumo.

El consumo de drogas por parte de uno o varios integrantes de una familia o grupo, puede sostenerse en quien intenta dilucidar esta problemática como un catalizador de nuestra atención en todo momento, pero no debemos olvidar que la droga es finalmente el efecto de una causa que radica más allá de la individualidad que se ha establecido en uno de ellos. Si bien es cierto que debemos conocer el papel que ocupa la sustancia en la dinámica psíquica de quien la consume, su incidencia y efectos secundarios, también es cierto que el síntoma no es la sustancia en sí, sino que es la via regia para el acceso a dimensiones psíquicas que resistirán todo análisis y están directamente relacionadas con el cuerpo, con el organismo, que cuando es estimulado con determinadas sustancias, responderá siempre de manera automática en busca de una repetición sintomática porque allí se juega un goce que resiste a la palabra y se desplaza del simbólico registro humano para refugiarse en las profundidades de la psiquis a las que el lenguaje todavía no ha alcanzado. 

Un grupo familiar que acude por primera vez a un centro de consulta (o uno de sus integrantes), que busca asesoramiento y ayuda para un tema que escapa a sus capacidades de corrección, lo hace en función de intereses afectivos, económicos y sociales, saben que algo se les ha ido de las manos y necesitan antes que nada percibir del consultor, counselor, psicólogo o persona a cargo de la entrevista, una contención humanística, es decir una contención que contemple su problema y reciban una respuesta tranquilizadora en la mayoría de los casos, lo cual no está exenta de verdades lógicas que deban conocer en los pasos durante la entrevista. Esos pasos que se registran en las entrevistas no solo deben apuntar a conocer el historial familiar e individual de cada uno, sino también empezar a colocar las piezas de un rompecabezas en el lugar más apropiado en un principio, luego puede que estas piezas o partes, se muevan a diferentes lugares cuando se tenga una idea más cabal de la situación relacional de la familia además de conocer en qué estructura psíquica del individuo está inserta la problemática de la adicción. No es lo mismo un problema de adicciones en una neurosis que en una psicosis, cada una requiere el concurso de distintos profesionales en tiempos y alcances diferentes con terapias o tratamientos distintos.

Un centro de consulta no solo es un centro de asesoramiento o derivación, también puede funcionar como un lugar de contención e intervención para tratamientos que restablezca el funcionamiento óptimo de los individuos en torno a una problemática instalada en su seno psico-social. Es un lugar de trabajo en el que los consultantes son parte activa también para encontrar esa vía que posibilite la reinserción de cada uno en sus propios roles con mayor capacidad de respuesta ante la diversidad que nos exige el sistema en el que vivimos. Para ello el papel que desarrolla el consultor psicológico o counselor es fundamental porque no solo brinda orientación e información sobre el tema sino que también puede llevar a cabo procesos cognitivos personales y grupales sobre la base de las diferentes corrientes psicológicas humanísticas en lapsos de tiempos cortos con herramientas que aporta la lingüística, conociendo profundamente la clínica de la intervención, prevención y promoción de la salud mental, lo cual es gratamente compartido por otros profesionales con distintas incidencias en las mismas temáticas. 

En el caso de un individuo con problemas de adicciones a sustancias, el trabajo a desarrollar requiere la intervención directa de médicos, psicólogos, consultores psicológicos y asistentes sociales, además que bienvenido es el aporte de psicólogos sociales para el trabajo y coordinación de grupos como marco de contención para el individuo en tratamiento.

Clr. Miguel Angel Arce
Consultor Psicológico
Esp.Desarrollo Personal
Orientación lacaniana 
arcem@clinicamente.com.ar

 

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