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Sociedades en Crisis

Nuestras sociedades ya no son las mismas y sin embargo nos parece que siempre fueron las de siempre. Pero esos "siempres" nunca son iguales. Siempre, son distintos. Es que la evolución del ser humano no está marcado tanto por sus avideces intelectuales, espirituales o afectivas, sino que son sus relaciones de producción las que marcan un avance o un retroceso en la vida de las personas. De acuerdo a como produce será el modo que encontrará para dar paso a las otras esperanzas que pone en distintas facetas de su personalidad, ya que la producción está más ligada a la necesidad de alimentarse y vestirse. 

Que la sociedad actual está en crisis, no es ninguna novedad y las razones del por qué tampoco constituyen novedades, aunque todavía pueden descubrirse ciertas razones que pueden sorprendernos. La palabra "crisis" significa cambio, cambio que se produce en aquello que es susceptible de modificación sea por un agente exterior como por una moción interior. En su evolución a través del tiempo, el ser humano ha ido cambiando, de crisis en crisis.

Pero lo importante de las crisis en la actualidad tienen que ver más con el nivel en la calidad de vida que se está llevando, niveles altos en algunos lugares y niveles pésimos en otros. Esta diferencia hace que las crisis no sean vividas por todos como algo que los iguala sino que además de diferenciarlos, los aparta más a los unos de los otros. Crea una separación de tal magnitud que se llega al desconocimiento y extrañeza de la presencia de ese otro que está en una posición distinta a la del que observa. Algunos intentan crear muros de separación para no ver la otra realidad que los diferencia como si de esa forma se remediase la esquicia, pero de esta manera lo único que se logra es presentizar un muro como la marca de la diferencia, es darle una forma al espacio que separa, mientas más alto o gruesa sea esa pared, más grande es la diferencia.

Pero los muros no solo son realidades de cemento y piedra, tambien son abstracciones de pensamiento y acción. Uno empieza a crear muros en su interior, en su propia psicología para establecer diferencias con el fín de salvaguardarse, con el fin de establecer claramente un mecanismo de defensa que nos proteja de las agresiones del exterior. Y en esa actitud de establecer protecciones se aislan demasiadas cosas que quedan aprisionadas sin poderse desplegar, crecer y valorarse a la luz de la razón, cosas que crecen a la sombra del dolor, de la angustia, del odio, del racismo, de los celos, de la discriminación.

Las crisis no se superan mirando hacia otro lado, ni tampoco dándose aliento con palabras lindas. Las crisis se superan enfrentando el reto de fortalecerse ante los problemas que generan esos cambios sacándole sus fuerzas para incorporarlas a nuestro sistema de pensamiento y acción para crecer con los cambios, respetando las posiciones de cada uno en el espectro vivencial de nuestro mundo. 

Clr. Miguel Angel Arce
Consultor Psicológico
Esp.en Desarrollo Personal
Orientación lacaniana

 

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