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Nuestras
Emociones
Los seres humanos somos una totalidad, alma, cuerpo, lenguaje,
mente, emociones. Las emociones influyen en nuestro cuerpo, en
nuestros gestos, en el tono de voz, en los pensamientos y en
nuestras acciones.
Podemos pasar en el día por varias y distintas emociones. Pueden ser
tristeza, enojo, alegría, entusiasmo, odio, amor, dependiendo de las
situaciones que vayamos viviendo, dependiendo de los hechos que
vayan apareciendo en nuestro día. Las emociones cambian nuestra
forma de expresarnos, de caminar, de pararnos, nuestra forma de ver
la vida y también nos permiten avanzar o paralizarnos. Por ejemplo,
si estamos tristes, el cuerpo va a tender a inclinarse hacia
adelante, caminar más despacio, los párpados estarán más caídos,
nuestra mirada será triste, nuestro forma de expresarnos estará
teñida de esta emoción y la voluntad será muy escasa. En cambio, si
estamos alegres, vamos a estar más enérgicos, nos expresamos de
manera positiva, más entusiasta, y la calidad de nuestra vida
mejora. Explorar nuestras emociones nos permite ver cuáles son las
que nos obstaculizan y cuáles no. Sentir emociones es parte de la
condición humana. Lo importante es tener presente qué hacemos con
esas emociones, qué actitud tenemos frente a la vida, cómo nos
dirigimos hacia los demás y ver qué podemos modificar para mejorar
nuestra relación con nosotros mismos y los demás. Muchas veces
podemos identificar las emociones que nos hacen mal y otras veces
por estar tan inmersos en ella no la podemos identificar y
necesitamos de la ayuda de un profesional. La consultoría
psicológica puede facilitar la exploración, el descubrimiento y el
proceso de cambio. Es sumamente importante focalizarse en la
persona, crear un clima de seguridad, es decir un clima carente de
juicios, de evaluaciones, en el que la persona se sienta libre de
expresar lo que piensa, lo que siente, lo que le gusta, lo que no,
lo que es y lo que le gustaría ser. Por lo general, se debe
restringir la expresión de lo que se siente por los límites que pone
la cultura, la sociedad, las creencias, lo aprendido, etc. En
cambio, expresar libremente lo que se siente en un contexto
profesional de ayuda, es sumamente liberador, posibilita aprender de
ello y a sentirse mejor con uno mismo y con los demás. Este clima
creado a través de la llamada aceptación incondicional, entre otras
condiciones, además, estimula la apertura, la expresión y la
creatividad. Es sentir que el otro es valioso por derecho propio,
sin importar su condición, no queriendo significar esto suavizar, ni
estimular, ni aprobar. Para la persona que consulta representa una
liberación estar en un ambiente dónde no se lo evalúa según patrones
externos. Se trata del permitir la expresión libre y está libertad
también significa responsabilidad. La libertad de ser uno mismo con
responsabilidad, va a originar como consecuencia el desarrollo de la
seguridad interna, la elección conciente, sabiendo que cada acto
tiene consecuencias y el aprendizaje para llegar a la madurez
emocional.
Clr. Luisa Holik
TE: 4006-8280
Cel 15 5 139 4559
luisaholik@lagusol.com.ar
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