Click for Buenos Aires, Argentina Forecast

Para ser humano en el tercer milenio, en la era de la salud y no de la enfermedad

  



 

Google
Profesionales Artículos Lista de Correo Diccionario Noticias Biografías




La queja


Una demanda de amor hacia los padres que no fué procesada durante la infancia y se repite en forma constante con personas que no son sus progenitores por un mecanismo al que se denomina proyección.

Es muy común escucharla en cada ámbito donde uno frecuenta, en el trabajo, en la escuela, en reuniones. Pero pocas veces detrás de esa queja podemos escuchar una solución, una posibilidad de análisis de la misma. La queja es queja!. Y nada más. Claro como vamos a justificar la demanda de amor a alguien que no es y además de ello explicárselo. Para que se tal, debemos hacerlo sin fundamento. Debemos hacerla por el simple hecho de quejarnos.

La queja del gobierno de turno por ejemplo, -¡las medidas que se implementaron no son las adecuadas! (pero ¿cuál es la medida apropiada?; ¿en qué forma resolverías este problema?), eso si que es difícil de escuchar.

-¡No puedo comprar dólares! ¿ahorrás en dólares?, ¿lo usaste en estos últimos diez años? –No.

En la histeria, al estar siempre en relación al deseo del Otro, aparece algo del orden de la insatisfacción. Vive enteramente en el Otro, el deseo insatisfecho le permite salir del nivel que sólo la lleva a la identificación con ese Otro.

En la neurosis obsesiva ocurre lo contrario, el neurótico obsesivo no tiene por objeto de deseo sino la demanda del Otro, allí donde puede ponerse a desear, se dedica a satisfacer al Otro y así obtener el reconocimiento de éste.

En esta estructura la demanda que se dirige al Otro tiene la característica de lo incondicionado y en este punto toma la forma de ‘’condición absoluta".

Satisface la demanda pero bajo la forma de un deseo que destituye al Otro, lo instrumentaliza. Prematuramente se dirige al Otro como tal, al Otro del amor a través del consentimiento. He aquí el carácter de imposibilidad, la obsesión indica que el deseo como tal, su realización, es un imposible.

La queja está definida desde el punto de vista etimológico, como expresión del dolor, sufrir, soportar un mal.
Pero en algunos casos la queja no es el sufrimiento, o sea, queja y sufrimiento son dos cosas distintas (desde el punto de vista psicológico). Una persona puede sufrir y negarse a toda queja, o por el contrario, situarse en una posición de permanente queja, que le permita disimular aquello que lo perturba (un posible síntoma).

Alguien puede quejarse de una situación intolerable para sí con una amistad, con el vecino, con un pariente, pero lo hace sabiendo que la queja no producirá efectos, el otro lo oye y por ese acto consigue perpetuarse en ese malestar (podría decirse que queda fijado a algún punto de goce).


Sebastián Edgardo Carrea
Psicólogo Social/Cltor.Psi. Esp. en desarrollo personal.
Atención en consultorio privado Av. Rivadavia 5012 4 piso.
Grupos de reflexión (charlas abiertas)
Centro Cultural San Lorenzo José Marmol 1691 (Boedo)
Tel: 1561707306



 

Clínicamente

 




 

 

webmaster@clinicamente.com.ar

Aviso Legal