Para ser humano en el tercer milenio, en la era de la salud y no de la enfermedad

  



 

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Del Recurso al Factor


Se puede tener el producto correcto, se puede contar con tecnología avanzada, se puede estar realizando el proceso correcto, y hasta es probable que se pueda tener el personal adecuadamente capacitado, pero, ¿se posee el modelo de interrelaciones humanas adecuado mediante el cual operan el producto, la tecnología, el proceso y la gente? Musgrave/Annis

En un paso más para alcanzar la comprehensión de la variable "humano" en el desarrollo de las organizaciones, es necesario dar un salto cualitativo en la relación de la organización con su gente, a través de la integración de modernas tecnologías de gestión, en un proceso que incorpora trabajar y atender todas las dimensiones de las personas que con-forman, forman con, la organización.

Rosabeth Moss Kanter, refiriéndose al factor gente como el elemento estratégico del éxito organizacional, afirma lo siguiente: "Hoy se conocen las características generales de la organización del futuro; en cambio, aún falta elaborar el contrato social del futuro, que motivará a la gente para trabajar con ella". Las organizaciones aspiran a que su gente posea atributos para resolver problemas, tomar iniciativas, ser creativos e innovativos, que trabaje en equipo y haga los esfuerzos necesarios para el cumplimiento de los objetivos y necesidades organizacionales, pero, ¿tienen elaborado el modelo de gestión de las relaciones interpersonales, que motivará y comprometerá a la gente para trabajar en pos de esos objetivos y necesidades?

No hay organizaciones sin personas. Así, la organización puede ser vista como una cadena conversacional, un espacio que es el contexto en el cual las conversaciones tienen lugar, conversaciones de cooperación y coordinación de proyectos conjuntos. Un espacio en el cual los seres humanos se encuentran para cooperar y conseguir objetivos mancomunadamente que no podrían conseguir por separado. Eso es lo que debería ser la organización: un espacio transaccional en el cual los seres humanos se encuentran para hacer cosas en conjunto que no podrían hacer separadamente.

Una gran proporción de los problemas de la eficiencia y la efectividad que se afrontan en la actualidad en las organizaciones, y en la vida personal, está relacionado con dificultades que se presentan en la forma de llevar adelante las relaciones interpersonales. Toda relación humana, profesional, laboral o personal, es una relación comunicacional.

Los procesos técnicos, las máquinas, la estrategia, el marketing, las finanzas, todo eso es parte de la organización, la mirada sobre cada aspecto ilumina cada perspectiva desde un sólo ángulo, no es posible mirar desde todos los ángulos al mismo tiempo. La mirada integradora es necesario hacerla desde un enfoque sistémico, que permite visualizar el conjunto de las actividades de la organización, desde el proceso interrelacional, ya que son las personas interactuando las que hacen que todos los demás procesos se integren eficaz y eficientemente para alcanzar los objetivos.

Por ello es necesario redefinir las políticas organizacionales orientadas a sus recursos humanos, hacia una nueva modalidad que se encuadre en asistir, asesorar, orientar, acompañar y ayudar a las personas en su rol laboral, profesional, técnico, hacia un desarrollo que integre las necesidades y responsabilidades en el ámbito laboral, con las necesidades y responsabilidades en el ámbito personal y en el de las relaciones interpersonales.

En casi todas las empresas la mayoría de su gente pone todo su cuerpo y su mente a disposición del trabajo diario, pero esto no basta para la evolución y el desarrollo sostenido de las organizaciones, dentro del contexto de cambio en el que se desenvuelven. Porque en una sociedad globalizada de cambios permanentes, donde la incertidumbre es una constante, es muy difícil lograr un compromiso verdadero entre la gente y la organización donde se desempeña. Consecuentemente, se puede afirmar que un verdadero compromiso, necesita algo más que cuerpo y mente.

Integrar las dimensiones que conforman al ser humano facilita que la gente aporte ese "algo más", de manera de poner no solo el cuerpo y la mente, sino también, el alma y el corazón, en una nueva relación de colaboración comprometida, indispensable para que la organización sobresalga.

En la realidad organizacional contemporánea abundan las contradicciones y ellas tienden a confundir. No obstante, se trata de que el liderazgo gerencial logre combinar los elementos aparentemente contradictorios y con ello pueda lograr resultados organizacionales más comprensibles. Los líderes organizacionales trabajan en escenarios de alta competitividad para el que quisieran estar siempre preparados. Esto produce, muchas veces, angustia, incongruencias y disonancias entre el pensar, sentir y hacer.

A través de un proceso integrador se genera congruencia, cuerpo - alma - mente - corazón, resultando en un conocimiento individual, grupal y organizacional que transforma la vivencia, y el manejo de la complejidad de los escenarios cambiantes, convirtiendo las paradojas en ventajas, a través de la obtención del compromiso necesario, de una variable "humano" más predecible.

Las organizaciones son organismos vivos, construidos y operados por y para personas. Hoy ya se sabe que no es sólo a través de la comprensión racional de los asuntos que se logra el cambio; que no es suficiente la mera declaración de que hay que cambiar para que se ejecuten las acciones correspondientes; que no basta un contrato para un óptimo rendimiento. Saber los "por qué" no implica solucionar los problemas, son simplemente explicaciones.

Generar compromiso en los equipos de trabajo, entusiasmo por el futuro, capacidad de reacción ante las permanentes emergencias y crisis que se presentan en las organizaciones requiere de habilidades en el conocimiento y el manejo emocional y en de los valores y creencias, que el management tradicional en general no ha desarrollado. Fredy Kofman plantea que: "el management es mucho más de lo que generalmente se entiende. Mi percepción es que hay una especie de frontera implícita en esta disciplina que es técnica, la frontera se establece hasta donde llega lo técnico... Creo que hay que ir más allá de esa frontera, darse cuenta de que el management es más que lo que tradicionalmente se entiende, incluye al fenómeno humano y a las interacciones de las personas. No hay empresas sin personas... en todo grupo hay conversaciones que generan salud, que son claras, limpias, que ayudan a que la gente se haga una composición del lugar y a partir de esa composición del lugar decida cómo moverse, y existen otras conversaciones que son enfermas, que son conversaciones confusas, tensionantes, estresantes, que hacen que la gente tenga menos dimensión del lugar y le sea más difícil elegir cómo moverse en el futuro...".

Para diseñar un proceso de transformación organizacional, desarrollar la habilidad de aprender, mejorar continuamente y enfrentar los desafíos, el activo más importante es la gente, que incluye principalmente, a los equipos gerenciales, a los líderes organizacionales; con el fin de que definan y logren las metas, aumenten la efectividad y realicen sus propios logros, facilitando un mejor desarrollo de sus competencias, mediante un proceso dinámico e integral de crecimiento personal y profesional. Para su efectividad y eficiencia, las necesidades tanto organizacionales como personales deben integrarse en un aprendizaje que coordine armónicamente las cuatro dimensiones primordiales que conforman a las personas.

Todos parecieran estar de acuerdo en que los Recursos Humanos siguen siendo el recurso estratégico por excelencia de toda organización que pretenda dar una respuesta diferencial en el mercado. Pero cierta mirada reduccionista limita el uso del Recurso Humano en función de lo que necesita el negocio, por ello el concepto usado "recurso" que significa: Conjunto de elementos disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa. Recursos naturales, hidráulicos, forestales, económicos, humanos (1), asimila muchas veces a la variable "humano" a un objeto valioso que trabaja (ej. capital intelectual). Pero en la realidad del presente, mirando el futuro, es necesario dar un salto cualitativo hacia el concepto "Factor Humano", que quiere decir: Hombre que hace algo (1), devolviendo así el valor de persona humana. Los recursos, entonces, son medios en manos del factor humano, que es quien da sentido a la realidad organizacional.

Esta nueva mirada implica un cambio de paradigma en las organizaciones, definido a través de una política orientada en dirección de la responsabilidad social de la organización. Este cambio precisa de "atrevimiento" que es: Determinarse a algún hecho o dicho arriesgado (1) y "coraje", que quiere decir: fuerza, intrepidez del corazón (1). Es un área donde hay que agregar más osadía, en términos de ideas: no estar solamente dependiente de lo que el negocio necesita, sino imaginar, con una mirada integradora e interdependiente, lo que el negocio podría necesitar. Así la mirada deja de estar puesta solamente en la administración, la técnica, la normativa, con todo lo que ello implica desde una gestión moderna, más allá aún, del paradigma de la importancia del conocimiento como variable que hace la diferencia, para crear un nuevo paradigma ampliado a todas las dimensiones del ser humano: cuerpo-alma-mente-corazón

La gestión del Factor Humano dentro de la organización debe comprometerse en el área de las relaciones humanas interpersonales, siendo la dirección principal de la tarea a desarrollar, la de integrar, alinear y buscar coherencia entre las necesidades de la organización y la de cada uno de sus miembros. Para ello es necesario invertir en la gente.

Implica el acompañar a las personas y/o equipos de trabajo a partir de sus necesidades profesionales y personales para el mejor desarrollo de su potencial, desempeño y rendimiento, lo que permite una construcción integrada para la superación de las dificultades y la realización de proyectos y objetivos compartidos con la organización. Son procesos que sé interrelacionan e integran entre sí, para construir un despliegue congruente en el desarrollo organizacional y de los roles laborales.

Se facilita así, a las personas dentro de la organización, la oportunidad de tomar perspectiva, de adquirir marcos de lectura que le permitan comprender mejor lo que vive y contemplar por sí mismo modificaciones de comportamiento y modos de actuación asertiva. Promoviendo el mayor desarrollo de la autonomía personal, en la búsqueda de alternativas que le permitan a las personas: encontrar soluciones a las dificultades; desarrollar aquellos aspectos de su vida que crea necesario mejorar, incentivar y/o desplegar; así como generar posibilidades de creación de nuevos campos de bienestar personal y laboral, utilizando los factores de resiliencia como capacidad individual y/o grupal de superar las dificultades y construir la vida proyectándose en el futuro

La metodología más moderna, eficaz y eficiente para el logro de estos objetivos es a través de técnicas y herramientas "blandas" como el Psycoaching® y el Counseling Psicológico que trascienden la psicología y el coaching, que integran y sinergizan ambos campos de aplicación, no solo implicando el acompañamiento a una persona o equipo de trabajo a partir de sus necesidades profesionales para el mejor desarrollo de su potencial, desempeño y rendimiento, sino incluyendo, incorporando e integrando las necesidades y objetivos organizacionales con las necesidades privadas y personales de cada individuo y/o equipo, lo que permite una construcción integrada para la superación de las dificultades y la realización de los proyectos comunes e individuales. Son dos procesos que se interrelacionan e integran entre sí, para construir un despliegue congruente en el desarrollo de los roles profesionales, laborales y personales.

Así se trabaja con: liderazgo, compromiso y motivación, dificultades de comunicación, trabajo en equipo, pensamientos y emociones, relaciones sociales e interpersonales, manejo del éxito personal, resolución de problemas y/o conflictos, desarrollo de carrera, eficacia-eficiencia-efectividad, estrés, toma de decisiones, autoestima/reconocimiento, selección de personal, negociación, mediación laboral, capacitación, formación y entrenamiento, necesidades, valores y creencias, procesos de cambio y aprendizaje, cooperatividad, competencias, mobbing, clima laboral, cultura organizacional, gestión del Factor Humano.


Lic. Horacio Acosta

horacioacosta@gmail.com

(1) Diccionario de la Real Academia Española

 

 

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