|
|
|
|
|
Relaciones
Sociales de Producción - Karl Marx (1818-1883) Cuando Hegel murió era el filósofo alemán más importante. Sus ideas estaban muy difundidas, algunos tomaron sus teorías y evolucionaron hacia el ateísmo y, en el plano político, muchos de ellos adoptaron posturas revolucionarias. Encontramos en este grupo a Ludwig Feuerbach, Bruno Bauer, Friedrich Engels y Karl Marx. El pensamiento de estos dos últimos estuvo muy influido por la idea hegeliana de que la historia se rige por un proceso dialéctico, pero sustituyeron su idealismo filosófico por el materialismo. Ø La doctrina marxista está constituida por tres partes fundamentales: · el materialismo filosófico (dialéctico e histórico); · la doctrina económica; · el socialismo utópico francés. Marx en el capitulo III "El Dinero como Capital" de su obra El Capital explicita que el dinero posee valor social, ya que la naturaleza no produce dinero alguno, lo que vuelve difícil la comprensión del dinero es la relación social que implica. El dinero es la realización del valor de cambio, es decir, como medida sólo el dinero da al equivalente la expresión precisa, así el sistema de valores de cambio se ha desarrollado en un sistema monetario. El capitalismo exige personas legales, listas para la igualdad y reciprocidad que las nuevas relaciones exigen: "individuos que intercambian como iguales". Los sujetos así, existen mutuamente solo en relación de equivalentes. En la medida en que las mercancías o el trabajo están determinados meramente como valor de cambio y la relación por la cual las diferentes mercancía se vinculan entre sí, se presenta el intercambio de estos valores de cambio. Cada sujeto es un intercambiante, es decir, que tiene con el otro la misma relación social que éste con él. Así considerado al sujeto del intercambio, su relación es la de igualdad, por añadidura son mercancías equivalentes. Si bien existe una independencia personal en lo formal, en lo legal, en lo abstracto no, pero se inscribirá una forma de dependencia real, producida por la objetivación en el intercambio (dinero- capital). De esta manera nos encontramos frente a una dependencia personal pero dependencia de las cosas. En la forma pura, a la causa económica de la relación, nos encontramos con tres elementos: · Los sujetos de la relación (individuos que intercambian) puestos en idéntica determinación. · Los objetos de intercambio (valores de cambio o equivalentes) que son expresamente iguales. · El acto de intercambio (la mediación entre los individuos que intercambian, como iguales, y sus objetos como equivalentes.) En la medida en que la disparidad natural de los individuos y mercancía de los mismos constituyen el motivo de la integración de éstos, la causa de su relación social como sujetos que intercambian, relación en la que se presuponen y confirman como iguales, se agrega la relación de libertad (transacción voluntaria). Cada uno se sirve del otro para servirse a sí mismo, y ésta reciprocidad interesa en la medida en que satisfagan su intereses. En la conciencia de los intercambiantes está presente lo siguiente: |
|
· Cada cual alcanza su objetivo sólo en la medida en que se sirva del otro como medio. La diversidad de sus necesidades y de su producción es lo que da margen a su intercambio y a su igualdad social. Así la diversidad natural los pone correlativamente en la relación de la igualdad. Pues hay una necesidad de uno que puede ser satisfecha por el otro y viceversa.
· Cada uno se vuelve un medio para el otro sólo en cuanto fin para sí mismo. La relación que se establece entre los individuos es de igualdad: cada uno le sirve al otro para servirse a sí mismo.
· Es una condición necesaria para el intercambio la reciprocidad, según la cual cada uno es simultáneamente medio y fin, y sólo alcanza su fin para al volverse medio. Ya que cada uno es un medio para el otro.
Los individuos que participan del intercambio puede aparecer como vendedor y comprador, mientras que el valor de cambio, una vez universal, aparece bajo la forma de dinero, y como particular en la forma de mercancía natural.
En la medida en que el dinero se presenta como mercancía general de contratos, se borra toda diferencia entre las partes contratantes, si el dinero se vuelve objeto de acumulación, el sujeto parece retirar de la circulación sólo dinero, por cuanto retira mercancías por el mismo precio. De modo que uno acumula y otro no. Uno disfruta de la riqueza real, y el otro entra en la forma general de la riqueza, esta es su libre voluntad, así e hace valer la determinación social por encima de los límites naturales de la vida. Esto es lo que Marx llama el fortalecimiento del orden social contra la acción fortuita de la naturaleza.
Mediante el acto del intercambio, cada sujeto se refleja en sí mismo como sujeto exclusivo y dominante de aquel acto. El interés general es precisamente la generalidad de los intereses egoístas, las partes se saben y reconocen que su interés radica únicamente en la dualidad, multiplicidad, autonomía multilateral e intercambio del interés egoísta. Y el intercambio de valores de cambio es la base productiva, real, de toda igualdad y libertad, estas ideas como puras son expresiones idealizadas. Se toma aquí el valor de cambio en su carácter determinado simple, y no en sus formas más desarrolladas, que son contradictorias.
En el conjunto de la sociedad burguesa actual, esta reducción a precios y a su circulación, etc., aparece como un proceso completamente diferente, con los cuales aquella supuesta igualdad y libertad de los individuos se desvanecen.
Por un lado se olvida desde un principio que supuesto el valor de cambio, en cuanto base objetiva del sistema de producción, ya incluye en sí la coerción del individuo, (fuerza del proceso económico, empujo al otro al sistema de cambio). El producto directo de éste no es un producto para él, pues sólo llega a serlo a través del proceso social y tiene que adoptar esa forma general aunque exterior; que el individuo solo existe en cuanto productor del valor de cambio, lo que implica la negación absoluta de su existencia natural; el individuo está determinado completamente por la sociedad, por lo tanto es un sujeto inserto en múltiples relaciones (división del trabajo, intercambio). En el valor de cambio y el dinero se encuentran latente la antítesis entre trabajo asalariado y capital, etc.
La naturaleza de la actividad humana implica con el capitalismo la forma más alta de enajenación, opresión y explotación social del individuo. El dinero hará emerger una mercancía particular "la fuerza del trabajo", los obreros que producen, que venden su fuerza de trabajo. Los propietarios de los medios de producción venden el producto que elaboran los obreros, y en esta venta aparece la plusvalía y con ella completan la apropiación.
El fetichismo de la mercancía implica libertad para el intercambio y para la venta de la propia libertad. El individuo social es ahora en lo formal libre, pero dependiente de las cosas, el fetichismo esconderá lo que sucede bajo la forma de las relaciones sociales entre cosas.
Marx llamaba la base real de la sociedad, a las relaciones sociales de producción, la opresión, la represión, son fenómenos resultantes de la explotación de clase del trabajo social. Esa relación procede de un "discurso", como dice Lacan, en sí mismo opresivo.
El concepto de alienación en Marx está tomado de la filosofía de Hegel y Rosseau. Para Hegel, la autoconciencia se aliena cuando se antepone a sí misma como objeto, produciéndose un extrañamiento. Sin embargo, Marx le da un nuevo sentido al concepto de alienación, aplicándolo al hombre concreto que vive en una situación histórica concreta.
Para Marx en la sociedad capitalista se produce una desposesión del objeto o producto del trabajo de tal manera que el obrero o proletario (sujeto activo-productivo) no es dueño del producto de su trabajo, sino que éste se le expropia por parte del capitalista, produciéndose un extrañamiento o alienación. El trabajador, considerado como una mera fuerza de trabajo que participa en el mercado, no se reconoce propietario del producto de su trabajo; y este producto no se considera como el objeto de la transformación del obrero sino como una mera mercancía.
Marx recupera la idea de Aristóteles de que el hombre es un animal social. Tanto es así que considera al hombre como resultado de la sociedad en la que vive. Por lo tanto, habrá que situar el origen de la alienación en un plano social. El origen de la alienación está en un conjunto de circunstancias económicas, sociales e ideológicas.
· Alienación social: Existen diferentes clases sociales aún cuando todos los hombres son iguales. · Alienación política: Existe una disociación entre sociedad y Estado. · Alienación ideológica: Con Marx la ideología adquiere el significado de una deformación de la realidad, que sirve como justificación de las contradicciones de la sociedad para enmascararlas e impedir así cualquier transformación.
La alienación en Marx es un concepto que se opone al concepto de naturaleza humana: el hombre está alienado porque está desnaturalizado. Esto expresa 2 momentos en la naturaleza humana ya que el hombre está dotado de una serie de fuerzas activas y pasivas. · Como ser pasivo el hombre posee una serie de necesidades, y es un ser corpóreo y sensible. · Como ser activo, el hombre tiene además que hacerse en su ser y saberse en su progresiva realización humana que es la historia. La verdadera naturaleza del hombre es su historia.
Marx afirma continuamente que el hombre es el sujeto activo de la historia y no un simple producto de ésta.
La actividad del hombre es la Praxis o el Trabajo, la producción entendida como actividad práctico-productiva. Es la producción lo que distingue originariamente al ser humano de los animales; como escribe Marx en su obra "La Ideología Alemana" el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus propios medios de producción. Marx atribuye 3 significados a la praxis en el hombre: · Relación que el hombre mantiene con la naturaleza a través del trabajo. En este sentido es una actividad práctico-productiva de transformación del mundo natural. · Relación que el hombre mantiene con los demás hombres. O sea, la actividad práctico-productiva de transformación de la sociedad. · Relación que el hombre mantiene con el conocimiento.
Marx, sostiene en su obra "El Capital" que la plusvalía (margen del valor producido por el trabajo asalariado del que se apropia el capitalista) hace posible la acumulación capitalista, la producción de dinero mediante dinero. La contradicción interna que existe entre las fuerzas productoras, que la misma sociedad capitalista ha desarrollado con el fin de incrementar lo más posible el capital, provocará su propia destrucción. Hay dos leyes fundamentales que auguran la desaparición de la sociedad capitalista :
· Ley de acumulación capitalista: La riqueza, dentro del sistema capitalista, tenderá a acumularse en pocas manos. · Ley del empobrecimiento progresivo del proletariado: Las clases sociales se irán nivelando en cuanto a la miseria. Al llegar a cierto punto, todos se unirán para hacer posible la eliminación de la clase burguesa.
Según Marx cualquier estructura social está constituida por 2 grandes elementos que la configuran: · La infraestructura económica · La superestructura ideológica
La infraestructura económica comprende: · Fuerzas productivas: Comprende la fuerza del trabajo desarrollada por la clase productora y los medios de producción. Las fuerzas productivas constituyen el motor de la historia (las épocas históricas cambian, y a la vez producen cambios en la fuerza del trabajo y la tecnología de los medios de producción). · Relaciones de producción: las relaciones entre la clase social que posee de los medios de producción y la clase social trabajadora, actúan como freno al cambio social, ya que la clase dominante tiende a perpetuar su situación de privilegio.
La infraestructura económica determina la historia y además se autodetermina, ya que expresa la relación dialéctica entre 2 elementos que la configuran: las fuerzas productivas y los medios de producción. Cada sociedad se caracteriza por poseer una infraestructura económica determinada, esto es lo que distingue a unas sociedades de otras.
La superestructura ideológica es el primer elemento que aparece en cualquier estructura social, aunque no sea un elemento determinante. Marx entiende por superestructura ideológica una deformación de la realidad que falsea, esconde y justifica las contradicciones internas del sistema económico y por tanto es un arma utilizada por la clase dominante.
Las formas ideológicas no pueden determinar ni cambiar la historia: solamente la oposición dialéctica entre las fuerzas productoras y las relaciones de producción son los agentes del cambio social. En palabras de Marx, "no es la conciencia la que cambia la vida sino la vida la que transforma la conciencia". Las ideologías, para Marx no son más que productos históricos y transitorios que actúan en unos casos como drogas que pretenden adormecer la conciencia (a través de las religiones) y en otros casos como deformaciones justificadas de la realidad (a través de la filosofía).
Para exponer la teoría materialista de la historia en Marx es necesario plantear antes 2 conceptos: · La dialéctica. Es un concepto que Marx toma de Hegel, en el que había fundamentado la estructura de la realidad. Para Hegel, la realidad no es algo fijo e inmóvil, sino que es algo en continua transformación y movimiento; dicha transformación se desenvuelve mediante una oposición de contrarios y una serie de síntesis superadoras, siendo la historia el proceso y el resultado de este devenir, como expresión y desenvolvimiento de la autoconciencia.
Marx recoge la dialéctica como método, pero eliminando el factor espiritual o ideal; la realidad se desenvuelve mediante la superación (aufhebung) de contradicciones, donde el sujeto de la historia son los hombres, en sus relaciones con la naturaleza y los demás hombres. La dialéctica en Marx tiene 3 características:
- Es un método para comprender el movimiento real de las cosas.
- Este método sirve para comprender el estado real, y especialmente las transformaciones.
- La conclusión a la que este método nos lleva es a la "necesidad", a la destrucción del estado de las cosas existentes.
· El materialismo marxista, tiene la novedad de usar el método de la dialéctica para explicar la historia y la realidad: la realidad es natural y a la vez histórica, producto de la acción activo-productiva que el hombre mantiene con la naturaleza y con los demás hombres. De ahí que se denomine materialismo histórico, aunque historia y naturaleza estén íntimamente relacionadas a través de la praxis.
Lo que determina la historia para Marx es la relación dialéctica entre las fuerzas productivas
(trabajadores y medios de producción) y las relaciones de producción. Dicha oposición dialéctica se da en la infraestructura económica; de cada infraestructura económica emana una superestructura ideológica (estructura jurídico-política e ideológica). Al conjunto formado por la infraestructura y la superestructura se le denomina modo de producción.
Lo que hace que se pase de un modo de producción a otro, es la oposición entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Dicha oposición se lleva a cabo en la lucha de clases.
En cada modo de producción, que define a cada tipo de sociedad, existe el enfrentamiento dialéctico que hace que se transformen las diversas relaciones de producción. Cuando los mismos que posean los medios de producción realicen el trabajo, existirá una reconciliación dialéctica que hará desaparecer el enfrentamiento.
Sin duda, como ha demostrado Marx, no se puede negar que el dinero tiene una dimensión trascendente, a la mera dimensión material, física, utilitaria y objetual.
Marx dice que mantener de manera unilateral la forma de existencia del ser humano en su aspecto subjetivo impide reencontrar la riqueza que comprende y abarca su lado objetivo. Exigiendo así un doble movimiento que consiste en deducir a la sociedad desde el individuo, y a la vez al individuo desde la sociedad. Incorpora también el concepto de trabajo, producción, junto a las relaciones de apropiación. En este proceso la existencia (del ser humano en sociedad) se expresa a través del cuerpo, y se prolonga como sistema de objetividades, expresado en los objetos. El ser humano es sujeto pero también esta en el objeto, pues el modo de producción es el soporte de las distintas formas de conciencia social.
Así en la sociedad burguesa aparece un individuo para el que las diferentes formas de relación social se convierten en un simple medio por el cual lograr sus aspiraciones personales.
La preocupación fundamental en Marx fue siempre el ser humano, desde lo real y concreto, con los efectos que la trama real determina la realidad donde se produce. El ser humano concreto reside en las relaciones producción y reproducción social.
Las condiciones de vida no constituyen un hecho social, sino una forma de expresión, un escenario de los problemas y obstáculos que se presentan en los distintos momentos de la reproducción social.
Marx y Durkheim darán surgimiento al campo científico que será propio de los hechos sociales. Surge así la problemática del papel de lo social en el campo del conocimiento a través de lo que la sociología reclama.
La discusión sobre la cuestión del sujeto irrumpirá en el siglo XX, sumándose a éste los fenómenos psíquicos que inauguraran nuevos caminos.
Ana Carolina Rodríguez
Consultora Psicológica
Psicóloga Social
psacrodriguez@yahoo.com
|
|
|
|