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Una manera
diferente para lograr el bienestar
El uso de esencias florales como remedios se remonta a la
antigüedad, cuando el ser humano simplemente tomaba los elementos
para curarse de la naturaleza. Para hablar sólo de Occidente, el uso
medicinal de las flores abarca desde Hipócrates, pasando por
Paracelso, Samuel Hahnemann, Steiner, hasta llegar a Edward Bach,
quien con su descubrimiento reactualiza este método de sanación para
el hombre moderno. El Dr. Edward Bach, nacido en 1886, fue médico
clínico, cirujano, inmunólogo, bacteriólogo, patólogo y homeópata,
dio el paso fundamental en la terapéutica floral por medio de la
creación de la primera preparación organizada de un sistema
curativo, al seleccionar 38 esencias florales y un combinado para
situaciones de emergencia llamada Rescue Remedy. Este constituye hoy
un modelo permanente y sobre el cual se asientan las bases de otros
sistemas florales.
Su concepción del ser humano y del universo es que el hombre posee
una naturaleza multidimensional, integrada por una serie de niveles
diferentes de funcionamiento energético. Estas dimensiones pueden
ordenarse en dos grandes grupos: alma y personalidad. El Dr. Bach
postuló la existencia de una polaridad básica entre estas dos
instancias. El alma es lo permanente, lo inmortal, la energía
esencial, lo trascendente y transpersonal. La personalidad es lo
transitorio, lo mortal, personal e individual.
El Dr. Bach entiende la enfermedad como el conflicto entre el alma y
la personalidad: el alejamiento entre el propósito del alma y la
necedad de la personalidad y revaloriza la experiencia de la
enfermedad ya que ésta no es un mal a suprimir, sino un beneficio a
comprender. El dolor, el sufrimiento y el malestar actúan como
señales, indicándonos la necesidad de aprender una lección que, de
otro modo, no advertiríamos. La enfermedad no puede erradicarse
hasta tanto no se aprenda la lección.
El hombre enferma porque encubre para sí y de manera inconsciente,
parte de su historia personal, aquélla cuyo significado le resulta
doloroso. La enfermedad procura mostrarle el conflicto, ayudando a
su decodificación.
Ninguna enfermedad es casual, tiene un sentido y conlleva un
aprendizaje que cada uno deberá descubrir, resolver, aceptar,
comprender y transitar. El tiempo para resolverlo será personal;
distinto en cada individuo de acuerdo con su circunstancia y
personalidad, pero su resolución es posible.
Todos contamos con recursos internos para el alivio e incluso para
la cura de nuestros padecimientos. La cuestión clave es darnos
cuenta de por qué estamos enfermos y de qué enfermamos, y cambiar la
perspectiva.
Las esencias florales constituyen una ayuda inestimable para poder
elaborar y comprender muchos de los problemas que padecemos.
Por su modo de elaboración, no poseen principio químico activo, sino
un principio energético activo. Por esto las esencias florales no
resultan tóxicas, ni producen efectos secundarios.
El enfoque terapéutico planteado por el Dr. Edward Bach y sus
continuadores, presenta la triple condición de ser holístico,
clínico y analítico.
Las Esencias Florales ayudan a la persona a:
- descubrir dentro de sí los motivos que originaron el malestar,
- aliviar el dolor,
- restablecer la armonía y el equilibrio perdido,
- ampliar el registro consciente,
- modificar la actitud,
- superar crisis,
- fortalecer el ánimo y la esperanza,
- realizar cambios favorables de conducta y
- al desarrollo personal.
Calmar el dolor y el sufrimiento es un objetivo básico de todo
tratamiento floral. Sin embargo, no hay que perder de vista el hecho
de que cada persona debe comprender el sentido de su dolor y por qué
lo padece. Pero sólo podrá acceder a ello, una vez que logre
disminuir los síntomas agudos que la aquejan - como angustia, miedo,
confusión o pena profunda - y otros estados físicos y/o psíquicos
que la perturban de manera tal que no le permiten ahondar
provisoriamente sobre el verdadero origen de su sufrimiento, ni
observar cómo procede y responde ante las adversidades, los
conflictos, las contrariedades y las pérdidas reales o simbólicas.
Las esencias florales actúan por capas, desde la superficie hacia lo
profundo, de lo manifiesto a lo latente, de lo consciente a lo
inconsciente. A medida que la persona va procesando información, va
resolviendo y/o cambiando actitudes. La terapéutica floral es
preventiva y complementaria de la medicina.
"La enfermedad es pura y exclusivamente correctiva, ya que nos avisa
cuándo nuestra individualidad se desvía del proyecto del alma".
"Detrás de la enfermedad yacen nuestros miedos, nuestras ansiedades,
nuestra codicia, nuestras simpatías y nuestras antipatías;
investiguemos esas emociones y curémoslas, puesto que con ellas
desaparecerán también las dolencias que padecemos".
Como Consultora Psicológica y Terapeuta Floral trabajo desde una
mirada holístico - humanística, la persona vista como una totalidad,
generando un contexto cálido y seguro para que la persona pueda a su
tiempo y voluntad profundizar en su sentir, en sus creencias y sus
modos aprendidos de relacionarse consigo mismo y con lo demás, a los
efectos de observarlos e intervenir en los que se considere
necesario para lograr su bienestar. Complemento los procesos de
ayuda con las Esencias Florales de Bach, Mediterráneo y
Australianas. El objetivo es la prevención, acompañamiento,
contención, y asesoramiento para el cambio.
Clr. Luisa Holik
luisaholik@lagusol.com.ar
luisaholik@ciudad.com.ar
Pareja y Familia - Abuso Sexual
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