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Si de elegir se
trata... 17/09/04 En algún momento de nuestra vida nos sucede algo de vital importancia como es tener que decidir ó elegir algo. Creemos que esta crucial elección es la mas importante que nos ha tocado vivir; sin embargo elegir.....elegimos todos los días. En mayor ó menor medida esa elección que hacemos y el conjunto de todas las elecciones que debemos llevar a cabo a diario pasan desapercibidas por nosotros mismos. Todos los días afrontamos ...ese trabajo, ese lugar, ese jefe, ese marido, ese esposo, esa pareja, esa relación, ese negocio, esa situación, etc, etc. Y si lo aceptamos sin cambios y seguimos el mismo camino.....¡estamos eligiendo!. Existe ese pensamiento que uno dice: "y bueno, es lo que hay....no queda otra"; ó por ejemplo aquella sufrida ama de casa que dice: "si no fuera por los chicos, y porque dependo económicamente de mi marido, ya me hubiera separado y sería feliz..." Para comprender este tipo de posición habría que comprender que la posibilidad de elección siempre está presente; y en todo caso, a raíz de esta elección existe una consecuencia, pero no debe confundirse ni eliminarse la posibilidad de elección. Solo depende de nosotros, mediará el momento, la situación, los tiempos y las particularidades del caso en esa elección, la cual no siempre generará una pérdida, pero sí advenirá una consecuencia. Positiva ó negativa, de soledad...de tristeza...de malestar ó bienestar, de volver a empezar tal vez, de crecimiento muchas veces y sin duda de aprendizaje. No obstante y tal como lo señalado al comienzo de esta nota, existen aquellas decisiones cruciales en nuestra vida que conllevan algo mas que un cambio y algo distinto, mejor ó peor, simple ó complicado, algo que implica un proceso duro y doloroso. Una situación particular y especial de la que no examinamos las consecuencias, también nos avanza una sensación de angustia que nunca antes creímos pasar. Esta angustia es la confrontación con lo desconocido, con lo no vivido, con el cambio; y nos bloqueamos ante ella, no nos animamos a abrir esa puerta, la encaramos y retrocedemos nuevamente, con el resultado que esto trae de somatizar desconociendo su origen. En esos momentos, nos sentimos profundos, como mas reflexivos y hasta preocupados por la situación que debemos resolver. Y así encaramos esta búsqueda interior solos, buceando en las profundidades de nuestro ser, sin nadie que nos tome de la mano y sin la posibilidad de expresar lo que vemos para poder analizar nuestra posición. Y a veces recurrimos a amigas, amigos, familia.....ó continuamos solos. Es acá donde la importancia de un Consultor Psicológico entra a tallar en forma sustancial, porque el acudir a su consultorio y a su presencia nos permite estar frente a alguien que nos brindará su tiempo y su escucha activa. Será alguien que nos dejará ser nosotros mismos y acompañará nuestro proceso de búsqueda interior a través de la escucha en un clima de confianza, aceptación y calidez, facilitando el despliegue y desarrollo de nuestras potencialidades, gracias a su formación y especialización profesional en clínica. Afrontaremos así una nueva decisión en nuestra vida, esa decisión que nos lleva a elegir lo que nosotros queremos y va bien con nosotros mismos, aquella decisión que es nuestra y nos hacemos cargo de la misma. Esta decisión que nos llevó un proceso duro y doloroso tal vez, al cual afrontamos junto a un Consultor Psicológico, fue un camino entre otros tantos caminos, pero fue el camino que elegí y que hoy hace vivir en paz mi vida. Me permitiré contarles algo para ahondar nuestro pensamiento: Cuenta la leyenda que un día se acercó Marcos al Consejero del pueblo, solicitándole ayuda para encontrar aquel camino que lo lleve a la felicidad eterna. El Consejero le respondió: - "Marcos, conozco varios caminos que me llevan a la felicidad eterna, pero no conozco TU camino" - "¿Y cómo hago, Consejero, para hallar ese camino entre tantos que tengo para elegir?" - "Pues bien....conversemos acerca de tu vida y antes que yo te diga cuál será el camino, tú mismo decidirás qué rumbo tomar". El joven Marcos partió sin tratar el tema posteriormente con el Consejero y luego de algunos años volvió a verlo. "-Oye Consejero, han pasado muchos años hasta encontrar lo que creo es mi camino, una noche creí encontrar solo cuatro caminos posibles, todos ellos de distintas distancias por los cuales comenzar a caminar. En el primero me pareció haber encontrado la felicidad ni bien comencé a transitarlo, pero el acecho de los animales del bosque hicieron imposible continuar por esa senda. En el segundo camino repetí la experiencia anterior, analicé el camino y su vegetación, crucé sus ríos y corrí sobre sus mesetas, pero las fieras hicieron imposible que continúe y el camino se tornó árido y con mucho ripio. El tercer camino me mostró en su horizonte un lugar bellísimo, con cada paso que avanzaba vislumbraba mayor placer en mis ojos y las promesas de buen tiempo hicieron que mis pasos se conviertan en una ágil carrera. Pero al llegar al final, ese lugar era solo un espejismo, y el buen tiempo se transformó en tormenta y desistí de él. Y ahora estoy recorriendo el cuarto camino, estoy por la mitad del mismo, ¿y sabes qué, Consejero?....me di cuenta que al final de este camino posiblemente esté aquella felicidad añorada, pero lo curioso es que el andar este camino me hace feliz, he tomado un respiro en caminar para contarte esto y pensarlo a tu lado, será que la verdadera felicidad está en lo que recorro hoy aquí y ahora?....por qué no me advertiste por aquellos años de esto?" -"Mira Marcos, por aquellos años tu eras un joven con mucho entusiasmo y valor. Tú mismo y como debe ser, decidiste los caminos a tomar, quizás la vida te ha llevado a que tomes caminos equivocados antes de encontrar TU verdadero camino, no te arrepientas de ello, siempre hay tiempo para decir -hoy tomaré esta decisión y lo haré porque así lo siento- La verdad está dentro de nosotros mismos Marcos, quizás conmigo al lado hubieras caminado de manera distinta y tomar un atajo no te hubiera permitido ver todos los senderos. Hoy puedes sentir y decir que este camino inoxerablemente te llevará a la felicidad porque transitas feliz a través de él. Tu mides la importancia y consecuencia de seguir caminando en paz y con felicidad por tu cuarto camino y quizás como tu dices....esa es la verdadera felicidad" Al igual que Marcos, atravesamos varios caminos en nuestra vida alguna vez, y quizás hoy vivamos plenos y seguros por el camino que nos hace vibrar y sentir que estamos vivos, ese camino que develamos como felicidad. Pero también pueden existir momentos en nuestra vida que transitar ese camino se haga muy cuesta arriba, con demasiadas exigencias y sin vistas de felicidad; pues es entonces el momento de pedir ayuda profesional y dejar la desdicha atrás, lo cual también es elegir tu camino. Rubén Oscar Apaza Consultor Psicológico Esp. Desarrollo Personal Crisis Vitales - Terapias Breves Solicitar turnos: 15-6017-4060 consultasruben@yahoo.com.ar |
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