|
|
|
|
|
La educación
sexual a través del tiempo La educación sexual tiene su experiencia desde hace varias décadas atrás y se ha intentado llevar adelante un programa educativo en las escuelas en formas diversas y de acuerdo al pensamiento reinante en cada momento histórico de nuestra cultura. Víctor Yañez en su libro "Hablemos de sexo" nos muestra las corrientes metodológicas que han imperado a través del tiempo y cita al Licenciado Aller Atucha en una de sus conferencias en la que habla sobre las corrientes metodológicas; se refiere a las formas que se han utlizado para la transmisión social de la sexología a partir del conocimiento formal por todos compartidos. Jorge Pailles identificó cuatro corrientes que estaban, y podríamos decir que aún en muchos lugares perdura, vigentes en la educación sexual de los países latinoamericanos: a) Moralista b) Biologista c) Funcionalista d) Integral Sobre estas clasificaciones hechas en 1973 por Jorge Pailles, el Licenciado Aller Atucha agregó dos nuevas concepciones en 1976, la "erótica" y la "mecanicista" desestimando la "funcionalista." El error que más frecuentemente se ha visto en tiempos de educación sobre la materia es que se reduce "sexo" o "educación sexual" tan solo a la genitalidad, moral, cuerpo, espíritu, psiquis o salud física y mental. Según el Lic. Aller Atucha define el concepto y valor "hombre" como espíritu (ser moral) y como intelecto (ser libre), como procreador (ser funcional), pero a esto agregaría yo que el hombre conceptualmente para el hombre es más que la suma de las partes, es más que carne y espíritu, cuerpo y alma. Es más porque la vida misma está encarnada en su ser y aumenta la proporción de lo pensado en lo actuado e inflama de vitalidad todos sus componentes aún los más abstractos otorgándole una dimensión mucho más amplia que cuerpo, alma, salud o psiquis. En cuanto a la sexualidad existen diferentes concepciones que responden a corrientes que conciben a la misma de acuerdo a principios por los que se rigen, es así que nos encontramos con las siguientes: · Moralista · Erótica · Biologista · Mecanicista · Patologista · Integral · Dialógica o problematizadora En la MORALISTA, nos encontramos que se caracteriza por el NO. Utiliza la negación para dar paso a otras afirmaciones de origen ideal o abstracto que no guardan relación con la realidad del ser humano terrestre. "No hagas", "No te masturbes", "No goces", etc. En la ERÓTICA vemos que se contrapone a la primera por poner su acento en lo subjetivo de la sexualidad. Se establece al PLACER SEXUAL como un fin en sí mismo separado del factor de la reproducción humana. Desvaloriza la experiencia amorosa circunscribiéndola tan solo a pura experiencia de autosatisfacción para el cuerpo. En la concepción BIOLOGISTA, se reduce el sexo a la genitalidad como un componente biológico ligado sólo a la reproducción humana. El accionar de la concepción biologista se traduce tan solo a la transmisión de información sobre los procesos biológicos y fisiológicos que apuntan a la reproducción, compara la especie humana con las especies vegetales y animales postulando una naturaleza instintiva en todos. En la concepción MECANICISTA, nos encontramos con deformaciones de los estudios llevados a cabo por William Masters y Virginia Jhonsons además de los trabajos de Helen Kaplan, pues si bien aportaron información muy valiosa en el campo de las relaciones sexuales, fueron utilizados por otros para la divulgación y enseñanza de técnicas coitales con el fin de solucionar problemas en las parejas y la vida de las personas. El hombre, para esta corriente no es más que una pieza que juega un papel en los mecanismos coitales y que obtendrá mayor o menor placer de acuerdo a su actuación en la técnica utilizada. La concepción PATOLOGISTA, pone especial énfasis a los problemas y enfermedades que supone el ejercicio de la sexualidad. La educación que ejerce esta corriente no es para el mejor manejo de la sexualidad sino para alejarse de la misma asociándose a la moralista para defenestrar el placer en el ejercicio del sexo. En la concepción INTEGRAL, se parte de la naturaleza humana y considera al hombre como una unidad BIO-PSICO-SOCIAL lo cual puede resultar un poco más válida que las anteriores, pero en realidad ha dejado de lado el principal componente existencial del hombre: EL SER. De todos modos es una corriente que brinda mayores respuestas que las anteriores. La corriente DIALÓGICA o PROBLEMATIZADORA surge en los últimos años y se basa principalmente en técnicas que apuntan a la mejor formación de educadores y orientadores en sexualidad humana. Parte del concepto que en la sexualidad humana no existen conductas "normales" o "anormales" sino que existe una amplia gama de comportamientos que son válidos o no de acuerdo a la cultura en la que se lleven a cabo dichas conductas y de acuerdo a la propia percepción que un sujeto tiene de su propio goce. En este caso agrega la dimensión del SER y define al hombre como "SER-BIO-PSICO-SOCIAL" y defiende el comportamiento sexual de cada individuo. Las respuestas en esta educación sexual están puestas sobre los interrogantes o cuestiones que los educandos tienen acerca de los problemas sexuales, encontrando la solución en conjunto para cada uno. Esta es una concepción que se abre al diálogo, de aquí su nombre, y responde a los siguientes principios: - La sexualidad es una fuerza positiva y enriquecedora en la vida humana. - Cualquier edad es propicia para la manifestación de la sexualidad en un individuo. - No existen respuestas automáticas para distintas experiencias sexuales en cada individuo, cada uno responderá de acuerdo a sus propias modalidades. - La conducta sexual es consecuencia mas que de información, de condicionamientos culturales, geografía, oportunidades y conformación familiar en los que los roles sexuales juegan un papel importante en la conformación de la propia sexualidad. De algún modo he tratado en estos párrafos de repetir lo que Victor Yánez en su libro ha ilustrado por considerarlo de mucha importancia para la educación sexual en estos días en los que las noticias sobre el comportamiento sexual de la población no está ya sujeta a prohibiciones o permisos sino que al parecer está librada al azar subjetivo de cada individuo que ante la frustración social intenta restablecer su propio goce a como dé lugar. Cuando el Estado necesita mejorar los caminos para la correcta planificación de la economía y la eficacia del intercambio forma ingenieros y urbanistas a los que llama más tarde para que vuelquen su saber en la construcción de vías óptimas para el transporte, del mismo modo, cuando el Estado observa que los problemas derivados del mal uso de la sexualidad de su población desgasta los sistemas sanitarios y se ejerce un comercio descontrolado sobre la natalidad, el aborto, la prostitución infantil y otros hechos no menos graves, debe formar sexólogos expertos en el tratamiento de la educación y la atención clínica además de la investigación para mejorar la salud sexual de todos los que componemos esta sociedad. Miguel Angel Arce Consultor Psicologico Esp. Desarrollo Personal Sexología Educativa (UBA) Sexología Clínica (UBA) marce@clinicamente.com.ar |